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13/4/15

El monasterio de Santa María de Monfero

Entrada

   El origen de este monasterio se remonta cuando menos al siglo X, en que existía una primitiva ermita dedicada a San Marcos. Este primitivo cenobio favorecido por el rey de Galicia Bermudo II, sufrió los ataques de las invasiones normandas, siendo posteriormente reconstruido en el año 1134, a iniciativa del rey Alfonso VII en colaboración con algunos nobles caballeros como Alfonso Bermúdez y el conde Osorio, quienes hicieron donaciones de sus bienes y le concedieron privilegios acogiéndose ellos mismos a la vida monacal. La edificación de esta iglesia de estilo románico constaba de tres naves, construida al mismo tiempo que el edificio del Monasterio al que llegaron los primeros monjes de la orden de S. Benito procedentes de Santa Mª de Valverde del Bierzo.

   Unos años más tarde, en 1147 se acoge la reforma cisterciense a través del Monasterio de Sobrado de los Monjes, desligándose así del monasterio berciano, llegando a vivir años de esplendor y riqueza tanto en dominios como en cultura, habiendo formado sus abades una de las mejores bibliotecas de Galicia.

Soportales

   A finales de la Edad Media comienza una decadencia generalizada en todos los centros religiosos gallegos provocada entre otras razones por las rivalidades entre monjes y colonos, la falsa protección de los señores y el desgobierno de los abades comendatarios que unido a los planes reformistas de los Reyes Católicos en 1506, hicieron que al inicio de la Edad Moderna quedara este cenobio anexionado a la congregación de Castilla; de la que dependió hasta la exclaustración en el año 1835; a partir del cual los monjes abandonan el Monasterio y la iglesia pasó a ser templo parroquial. En 1882 hubo un intento de restablecer de nuevo la comunidad para evitar el saqueo y la destrucción; pero duró poco tiempo y el éxodo fue total.

   La iglesia es la parte que mejor se conserva y destaca su fachada barroca, única en Galicia por el ajedrezado de sillares, alternando granito con pizarra, cuatro enormes columnas y dos pilastras rematadas con capiteles corintios que se elevan hasta la cornisa superior. Su planta es de cruz latina, con una gran cúpula barroca en la intersección de la cruz, la chirola, detrás de la capilla mayor con bóveda de cañón decorada con casetones con relieves que representan cruces, rostros, soles, estrellas, blasones, denotando influjo de la Sacristía de Sobrado. En el coro alto se conservan parte de las tallas del altar mayor.

Mapa

   En su interior destacan los sepulcros de D. Nuno Freire de Andrade y el destinado probablemnte a D. Aras Pardo en el altar mayor, así como los de D. Fernán Pérez de Andrade y D. Diego de Andrade, en el lado sur del crucero, a nivel del pavimento, todos ellos nobles caballeros muy vinculados a estas tierras y muertos en el siglo XV.

Fachada lateral

   Por lo que respecta al edificio monacal, cuenta con tres claustros, el primero al que se accede, “claustro de la hospedería” de estilo renacentista, conserva algunos restos del antiguo cenobio románico, se estaba reedificando cuando llegó la exclaustración. El segundo, “claustro procesional” de estilo también renacentista, abovedado en toda su extensión, con dos pisos, el primero obra de Juan Herrero, y en el centro una fuente barroca. El tercero, llamado “claustro dormitorio”, de estilo barroco, se estaba reformando cuando fue ocupado por las tropas napoleónicas durante la guerra de la Independencia, a principios del siglo XIX. Es este el de mayor extensión, con un hermoso fresno en su centro, y desde el que se puede apreciar toda la belleza de la cúpula.







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