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30/8/11

Castro de Os Castros

   No sé si aquellas épocas de las que nos hablaba Martín Almagro Basch, Pedre Bosch i Guímpera o el mismo Florentino López Cuevillas sobre el "modus operandi" en las viviendas de los Oestrimnios en Galicia, eran comparables con la mentalidad de los ferrolanos actuales. Tal vez esa nueva tendencia femenina donde los pechos de las mujeres son capaces de enamorar los falos masculinos, quede anticuada para citada época, pero al estilo Arturo Pérez Reverte hoy las mujeres enseñan los pechos para conquistar pirolas, mientras que en aquella época ambos usaban pieles y cubrían estas partes del cuerpo para protegerse del frío.

   Para aquellos pueblos de los Sefes y Oestrimnios que dieron lugar a la cultura castrexa de la Edad del Bronce, la sabiduría y la fuerza eran los cauces habituales que con el paso de los siglos nos han hecho perder el espíritu de supervivencia y civilizado a niveles tan vulgares que implican un retroceso en el tiempo. De todas formas hemos llegado a la actualidad con los restos de aquellas gentes que todavía en limitados lugares conserva su paraje natural. Robledales cargados de bellotas o como aquí los conocemos, carballos cargados de landras, en lugares húmedos cerca de ríos, mares o montañas.

   Uno de los últimos castros que nos quedaba por cubrir en esta ciudad, se encuentra dentro de los territorios del propio ayuntamiento, a escasos kilómetros del centro en la parroquia de Mandiá. Un lugar llamado La Fraga limitado por el río Sardina y Menáncaro en la misma parroquia de Santa Eugenia de Mandiá, contiene un espacio aislado de eucaliptos llenos de estos árboles propios de Galicia, los robles.

   Os Castros tiene dos puntos de llegada. El primero es a través de la carretera Ferrol-Cobas y a la altura de la iglesia de Chamorro, tras pasar la curva existe un desvío a mano derecha que nos indicará tres nombres, uno de ellos es Mandiá. Seguimos por él hasta llegar al cruce, antes del estanco, por donde llega el otro acceso que proviene del molino y el colegio público de Pazos. Hay que continuar hasta el transformador y allí veremos un cartel donde pone La Fraga.

   Al final de él llegaremos a un riachuelo que pertenece al río de la Sardina, ya estamos cerca. Siempre a mano derecha subiremos una cuesta en curva asfaltada y al llegar a su media circunferencia es momento de dejar el transporte y seguir a pie. Un camino a la derecha paralelo al río nos hará pasear hasta un cruce de caminos forestales que se encuentra antes de los caballos. Ese mismo camino sigue recto por todo el río y el otro sube. Esa esquina del rectángulo nos da el encuadramiento del castro.

   La forma fácil es subir por ese camino y el primer desvío a la derecha, a través de una angosta pista llegaremos al muro central de más de 6 metros de altura hecho de piedras y barro. Está cubierto por gruesos troncos y silvas, aunque existan espacios llanos con hojas.

Castro de Os Castros (Muro principal)

   La forma difícil es hacer la diagonal y nos encontraremos el primer muro defensivo, más débil y de menor altura. Al final llegaremos a la misma zona pero tendremos un camino más ancho al final. La parte derecha de citado camino nos dará acceso al foso principal y si continuamos rodearemos el centro.

Castro de Os Castros (Foso)

   Esta parte de la derecha es la zona de viviendas y entrada principal. Está contenida por una serie de muros concéntricos aunque la elevada pendiente de este castro de loma, es un elemento defensivo natural que hace que los muros no contengan un grosor considerable por esta zona, pero dificulta su acceso la maleza, los árboles y otros inconvenientes.

   Os Castros tiene una altitud de 76 metros por encima del nivel del mar, aunque su extensión es amplia, la parte central contiene los muros de mayor elevación y luego una llanura de helechos.

   Unos 90 metros cuadrados casi circulares salvo por la otra banda que es lineal con menos humedad y menor cantidad de musgo. La naturaleza es un obstáculo que evita su visita, aún así podremos disfrutar de un paraje inhóspito y de los pocos que quedan en Ferrol.

Castro de Os Castros

7/8/11

Castro de Aviño (Valdoviño)

   Este medio día pudimos acceder al Castro de Aviño, situado en la parroquia de Santa Eulalia de Valdoviño. Al llegar al propio Valdoviño pasamos el ayuntamiento y en el segundo cruce a mano derecha donde se ubica una pequeña rotonda, comenzamos a subir. A la altura de la iglesia de Santa Eulalia, antes de ella, tenemos un desvío a mano izquierda por donde podremos llegar a la parte alta del Castro de Poulo, justo a la altura del propio Poulo entre casas y tierras de cultivo. A mayores es un castro deteriorado por los agricultores y habitantes a pesar de que se encontraron monedas, piezas de cerámica, ladrillos... y tiene una gran tradición oral y mitológica.

   No se detengan en esa iglesia, continúen hasta llegar a Aviño, una vez que divisamos el cartel tenemos un mesón a mano izquierda y una pista más estrecha. Subimos por ella y siempre a mano derecha hasta llegar a una casa blanca con un hórreo de madera actualmente pintado de negro. A partir de aquí tendremos que ir andando pero estamos en la parte baja del castro.

   Hay una pista ensanchada por los madereros que tira a mano izquierda donde encontraremos un arroyo y si la seguimos rodeará todo el castro, pero cuidado que no todo lo que está dentro lo es, hay una tierra con poster de madera y cintas blancas y negras que lo delimitan y ese será uno de los propios extremos, es decir, tras hacer toda la curva y andar un poco en llano encontraremos uno de sus límites en la parte Norte... de todas formas es mejor pasar entre el hórreo y al fondo encontraremos la misma pista que dará acceso directo al castro y que constituye el foso del castro. Los primeros metros de su zona Sur nos facilitará unas pendientes por donde llegaremos a la parte interior con "espolios" incluidos, aunque el ayuntamiento no dejase plantar eucaliptos para proteger al mismo.

Foso del Castro de Aviño

   El camino de los madereros dejará a un lado el parapeto defensivo que desaparecerá en ocasiones y a la izquierda el muro principal o segundo muro.

Parapeto del Castro de Aviño

   Justo al final de la pendiente haciendo curva encontraremos la segunda Mámoa del monte Coval (llamado por los vecinos el monte de los castros), la Peña Moura. En esta zona hay otras dos muy próximas y de mayor antigüedad que datan del neolítico.

Sengunda Mámoa del monte de Peña Moura

   Así que a la altura de este enterramiento funerario, junto con el Castro de Aviño, divisaremos un precioso paisaje de la playa de Valdoviño y sus tierras. Espero disfruten de este castro de ladera media y con fuertes pendientes defensivas, un apoyo militar al Castro de Poulo que sin lugar a dudas poseía mayor importancia comercial y donde se descubrió presencia romana en él.

6/8/11

Our reality is different

   Os presento paso a paso un mini documental fotográfico a modo "Gruaim" como os hacía en Visiones, de lo que tenemos a escasos metros de nuestras casas. Muy cerca de los depósitos del agua de Ferrol, entre tierras de cultivos nos preguntamos... ¿Realmente le damos importancia a lo que merece la pena? o ¿Dejamos de lado la cruda realidad que nos rodea?. ¿Que hacen las autoridades en este caso?, ¿Es peligroso?, ¿El cobre es nuestra vida o un medio más para ser diferentes?, ¿Seguimos consintiendo que esta, nuestra sociedad avanzada, permita que las personas sigan viviendo de esta forma?.

  A las puertas del pico.

Our reality is different

  Entramos...

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  Efectos al quemarlo...

Our reality is different

Our reality is different

  La explicación.

Our reality is different

Saludos.







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